Cuando aún estaba hormigueando con las teclas y esbozando en mi mente las líneas de éste post, saboreaba al tiempo el fin de semana que los amigos de Aragón nos han puesto en Bandeja de Plata con la realización de ésta Asamblea de la CECRV. ![]()
No está escrito en ningún lugar de forma concreta, pero está esbozado en el ambiente, en el aroma de un buen vino, en el color de cualquier blanco, rosado o tinto de la piel de Toro. Cuando la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas_CECRV, invitada por algún Consejo socio, o Consejos en plural , se da cita en unas tierras vitivinícolas, al Presidente de esa Comunidad, le apetece, se acerca, se solaza y disfruta con la presencia de representantes del vino de Calidad de toda España, y comparte sus debates, participa de sus reflexiones y eleva las demandas hacia la administración estatal.
Lo vimos en Valencia en primavera y, se ha repetido con creces y genero
sidad en Aragón en Otoño, estos días. Magníficos anfitriones los representantes políticos de la Comunidad de Aragón, con su Presidente a la cabeza. Expertos conocedores del mundo agrícola y vitivinícola que les rodea, y el que les alcanza y les “vecina” por todos sus alrededores, en definitiva de España. En tiempos de crisis, en tiempos difíciles, es mucho más sencillo, volverse eso, sencillo, y humano, escuchar, razonar y barajar criterios. Se trabaja con más miras, con más paciencia, con más capacidad de análisis, de autointerrogación, de autocrítica.
Que bien nos hemos sentido en Basbastro. Nos ha acompañado su Alcalde que además es anfitrión la semana próxima del congreso Nacional de Enoturismo. Hemos podido girar
la copa a nuestro paso y dejar impregnado el ambiente de polifenoles positivos para los congresistas. Qué bien huele el merlot del Somontano, parece hijo de estas tierras. Qué deliciosa untuosidad, y embriagante suavidad y ternura, desprende un blanco de Gerwurztraminer, es arrollador, es arrogante, es delicioso, es enamoradizo, es arrebatador, es ¡increible!
Nos ha acompañado el presidente de la Diputacion de Huesca. Ha abierto la Asamblea con criterios serios y bien posicionados su Consejero de Agricultura y la ha clausurado con calor y amistad el Presidente de su gobierno autónomo. ¡Se puede pedir más? No, se puede pedir igual. Nos lo han dado todo, sin condiciones, con claridad y sumándose a nuestras preocupaciones, que son ni más ni menos que las de todos los territorios vitivinícolas de calidad de España. Todas las tierras de Denominación de Origen que durante décadas, han creado unas estructuras, familiares primero, empresariales después, pero siempre alrededor de un suelo, un viñedo, un modo de hacer, un modo de enraizar y un modo de revalorizar su entorno, sus inversiones, sus territorios; de mantener y cuidar un paisaje, un bosque, unas tierras de cultivo, una naturaleza. Que no piense nadie que ninguna empresa por generosa, rumbosa, internacional, multiregional o lo que sea, se dedicará ni un sólo minuto, ni un sólo euro de sus balances a “hacer”. Más bien seguirá las pautas de César que ya tienen unos cuantos años: “Vini, vidi Vinci” y nada mas.![]()
Merece el Aragón Vitivinícola que se piense en él, como hacen sus gobernantes. Pero en el que tiene raíces, en el que “fija, y da esplendor” . El que mantiene sus gentes en su territorio, con quehaceres, con dedicación, con la ilusión de sentir que viven por un proyecto, sus viñedos, que les dan todo lo que necesitan. Y lo merece también, La Castilla más “central” o la más “norteña, es igual. O la mediterraniedad Catalana o la Valenciana, y por qué no la Galicia más hacia el oeste, o la Andalucía sureña… Pero la vitivinicultura de esas zonas, la de calidad, la que no se marcha cuando vienen grises los tiempos, la que aguanta, la que da voz y vida a su herencia, la que eleva permanentemente sus valores y exigencias a la búsqueda de lo mejor.
No la del mercado “continuo”, no la de andar por casa, no a la de instalar y desinstalar, no a la del ojo de halcón, que vislumbra el punto caliente del negocio fácil, no la que una vez enfriado ese punto y vaciado de contenido lo abandona y hace mutis por el foro… no es esa la viticultura a la hay que prestar atención y dedicarle todos los esfuerzos. Suele ser efímera, acomodaticia, ligera de ropa y de “cascos” y escurridiza, muy escurridiza.
Hemos manifestado un rotundo rechazo a la idea nunca suficientemente explicada y razonada de “Viñedos de España”. Qué pena que España se venda con esos niveles de calidad, qué facilón resulta atender demandas de andar por casa y no caer en la cuenta de que podemos desmontar un sistema, una estructura que ha costado mucho de crear y que ha cumplido y cumple servicios impagables, y que sin citarlo expresamente, ha colocado el nombre de España en lo más alto en los mercados. Vayamos preparando una buena red, para tan elevado “trapecista”, puede dar con sus huesos en la lona de éste circo vitivinícola que han montado de carreras y sin la reflexión necesaria.

